EDICIÓN • 218 DICIEMBRE 2025Lucero Martinez Kasab Se ve entrar al periodista Gonzalo Guillén a un espacio interno del Palacio de Nariño acompañado de su equipo jurídico, vestido con sencillez, abrigado con un saco casual y su...
Te enferma: Las emociones no expresadas. Los pensamientos negativos. El estrés crónico. La ansiedad por el futuro. La tristeza del pasado. Los límites que no pones. La autoexigencia constante. Las...

Fuma, bebe, sabe contar cuentos, huele mal, pelea, sostiene siete hijos o más, siembra frijol, papa, yuca, maíz, plátano, cacao y caña, ordeña 50 vacas desde las 4:00 de la mañana, sabe silbar, le habla a los perros y ellos le ladran a él, hay uno que lo sigue a todos lados, nunca se jubila, no tiene Seguro Social y no le ha hecho falta, no le afecta la altura, va sin protector solar, reconoce un aguacate maduro sin apretarlo, tiene una uña larga para pelar mandarinas, a ojo sabe cuánto pesa un bulto y con mirar y darle una vuelta sabe cuánto pesa el puerco y la vaca, puede manejar hasta ocho caballos o mulas al mismo tiempo y se sabe el nombre de 36, porta un machete listo para dar machetezo y nunca lo ha dado.

Todas las enfermedades del colon, que aparecen en el colon son conflictos relacionados con la supervivencia: la persona vive situaciones donde se siente acorralada, en un callejón sin salida.
Para poder mantenernos en un perfecto fluir con la vida nuestro organismo ha de mantener el equilibrio entre lo que comemos, lo que asimilamos y lo que eliminamos.
El colon es el encargado de soltar y liberar todo lo que ya no nos es de utilidad y básicamente, los conflictos emocionales que dan lugar a las patologías en el colon se relacionan con:
Situaciones vividas como muy malas que, después de “tragadas” y “digeridas”, no conseguimos soltarlas: “no puedo más con esta contrariedad”, “la situación me llega hasta el cuello”, “no puedo creer que me hayan traicionado”, “han caído muy bajo, nunca hubiera imaginado que me hicieran esta jugarreta”.

"Casero"
Ingredientes
- 1 vaso de agua
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 3 gotas de aceite esencial de menta
Preparación
Calienta ligeramente el agua y cuando esté templada, añádele el bicarbonato. Mezcla muy bien. Luego añade los aceites esenciales y continúa removiendo hasta conseguir una solución homogénea. Lo que no utilices: guárdalo en heladera dentro de un frasco o botella de cristal que puedas cerrar herméticamente.
Página 3 de 6