Pegasus va tomando visos de ser uno de los escándalos más grandes y graves de la historia republicana colombiana. Aquí ya no se trata de dañar las “honra” de unos ex funcionarios que parecen haber cometido delitos en aras de mantener espacios de gobierno en la administración que los sucedió. La evidencia de que el programa espía fue adquirido de manera irregular (no había otra manera de hacerlo) es ya aplastante. Definitivamente hubo un contubernio entre el ejecutivo anterior a cargo de Iván Duque y parte de la rama judicial a cargo del insulso ex fiscal general Francisco Barbosa, a través del cual, trataron de limpiar la ilegal operación de compra, a través del CONPES 4073. Resulta por demás extraño que precisamente en 2022 la FGN se dio cuenta que sus sistemas de interceptación telefónica estaban obsoletos y para resolverlo, solicitaron 70 mil millones de pesos (parece una cifra insignia del gobierno anterior). Le sugiero a quienes investigan el caso en la @fiscaliacol , que dirijan su atención a ese documento, creo que podrían hallar muchas sorpresas, en especial, si hayan las pruebas de concepto, que al parecer están desaparecidas. Por cierto, a Barbosa parece que hasta el cuñado de Duque lo está dejando solo, así es el poder.
