
Cecilia Jiménez de Suárez dejó el eco de su poesía en todos los corazones. Fotografía Archivo particular.
Distinguidos familiares, amigos, colegas y miembros de la comunidad cultural y educativa de Boyacá:
La Asociación de Periodistas de Boyacá, en cabeza de su presidente, Julio Alberto Medina Orozco, se une hoy con profundo pesar para despedir a una mujer cuya existencia fue luz, palabra y servicio: Doña Ana Cecilia Jiménez de Suárez, nuestra querida ADEIZAGÁ, quien hasta el último momento ejerció con entrega su labor como Secretaria General de esta agremiación periodística.
Hoy venimos no solo a decir adiós, sino a honrar su inmenso legado y a agradecer el ejemplo de dignidad, disciplina y amor por la cultura que dejó sembrado en todos nosotros.
I. Una vida entregada al conocimiento y a la cultura
Cecilia Jiménez de Suárez fue, ante todo, maestra de la sensibilidad y de la palabra, Licenciada en Idiomas de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, ejerció como Supervisora Administrativa del SENA, Bibliotecaria del Ministerio de Educación y Directora de la Biblioteca Central de la UPTC, donde también lideró la Librería Universitaria, la Sala de Música, la Sección de Actividades Culturales y los programas de Bienestar Universitario en Duitama y Sogamoso. Más adelante, aportó su conocimiento como Bibliotecaria de la Academia Boyacense de Historia.
Su vida académica y profesional estuvo guiada por la convicción profunda de que el conocimiento debía dignificar a las personas, fortalecer la identidad cultural y engrandecer la vida comunitaria.
II. Poetisa, creadora y guardiana de la palabra
Bajo su nombre literario, ADEIZAGÁ, evocación de la princesa muisca hija del cacique de Ramiriquí, Cecilia convirtió su obra en un territorio sagrado, donde confluyeron la tradición, la memoria y la belleza. Fue escritora y poetisa lírica, infantil y costumbrista, declamadora profunda, cantautora y folclorista, capaz de escuchar el susurro de los abuelos y convertirlo en poesía viva. Su talento abarcó también las artes plásticas, con obras en Arte Objeto y Chatarrismo, exhibidas en Bogotá, Tunja, Duitama, Paipa, Belén y Gachantivá, municipio donde además ejerció un valioso liderazgo como gestora social.
Cecilita fue cofundadora de la Academia Boyacense de la Lengua, de AESBO y del colectivo Mujer, Palabra y Poesía, desde donde contribuyó a fortalecer la presencia de la mujer en los escenarios culturales.
Como compositora, creó himnos institucionales y municipales, entre ellos el de nuestra querida Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia –UPTC–, los himnos de la Escuela de Administración, de AESBO, y los de Soracá, San Miguel de Sema, Sogamoso, Gachantivá, Chiquinquirá, Samacá, Tinjacá y Sotaquirá, entre otros.
Entre sus reconocimientos se destacan la Orden Juan de Castellanos y las distinciones nacionales por poesía costumbrista en las Jornadas Culturales de la Presidencia de la República en Santa Marta, además de numerosos homenajes otorgados por instituciones educativas, culturales y gubernamentales.
Publicó obras como: “Mis primeros versos”, “Zajana”, “Los Muiscas: Odas e Imágenes” y “Sueños y Mensajes Líricos”. Fue coautora de la colección Mujer Boyacense, Antología Poética, presente en siete tomos, y colaboradora de revistas como “Polimnia”, “Cultura”, “Hunza” de nuestra Asociación de Periodistas de Boyacá, y “el Repertorio Boyacense”.
III. Su última huella en vida: un homenaje eterno
Hace pocos meses, en el marco del Bazarte y del Festival Nacional de Música Colombiana “José Ricardo Bautista Pamplona”, en el Pueblito Boyacense, en Duitama, Ana Cecilia recibió su último homenaje en vida: el salón múltiple de actividades culturales fue bautizado con su nombre: ADEIZAGÁ.
Desde entonces, ese espacio se convirtió en un templo para la sensibilidad, un hogar donde la poesía, la música, la danza y la literatura continuarán floreciendo bajo la memoria de quien entregó su alma entera a la cultura.
IV. A nombre de la Asociación de Periodistas de Boyacá
Desde nuestra Asociación despedimos hoy no solo a una colega, sino a una mujer que honró el oficio con honestidad, compromiso y un profundo sentido de responsabilidad.
Como Secretaria General, ADEIZAGÁ trabajó con rigor, afecto y eficiencia, recordándonos que el servicio también puede ser una forma de poesía.
A nombre del presidente Julio Alberto Medina Orozco, de la Junta Directiva y de todos los periodistas boyacenses, extendemos un abrazo fraterno y nuestras más sentidas condolencias a sus hijos e hijas:
Ciro, Irma, Juan, Martha, Mariate, Pacho, Catalina, Rosa Inés y Carlos Suárez Jiménez, así como a su yerno, a sus nueras, nietos, bisnietos y demás familiares.
Los acompañamos en este día de dolor con la certeza de que Cecilia no parte: trasciende.
V. Despedida
Hoy Boyacá pierde a una de sus grandes cultoras, pero la cultura gana un espíritu tutelar.
ADEIZAGÁ regresa al círculo eterno de los ancestros muiscas a quienes tantas veces invocó; vuelve al territorio del viento, a la llama del fogón que preserva la tradición, al eco de la música que alimenta la identidad de nuestro pueblo boyacense y su folclor.
Ana Cecilia deja un legado vasto y luminoso; su nombre, sembrado en la historia; y su voz, convertida en un poema eterno.
Hoy se va la poetisa, pero su poesía se queda para siempre.
Paz en su tumba.
Gratitud eterna en nuestra memoria.
José Hernán Forero Buitrago
Socio Honorario
Asociación de Periodistas de Boyacá APB
Tunja, 23 de noviembre de 2025
