Dicen que hay un dictador en Colombia.

Uno raro, muy raro.

Tan raro, que no manda a cerrar el Congreso, sino que insiste en que legisle.

Tan extraño, que en vez de blindarse con tanquetas, se rodea de sindicatos, campesinos y maestros con pancartas.

Uno que no se enriquece con el petróleo, sino que quiere proteger el agua.

Uno que en lugar de recortar la salud, quiere que la salud llegue hasta el último rincón del país.

Un dictador que no reprime paros, sino que camina en ellos.

Uno que no manda a callar a la prensa, sino que debate con ella.

Uno que no persigue al pueblo, sino que le consulta.

Un dictador que no perpetúa privilegios, sino que incomoda a quienes siempre mandaron sin votos.

Por Gustavo Melo Barrera

Mientras la oposición afina sus discursos con tono dramático y frases de catástrofe, las cifras económicas bajo el gobierno de Gustavo Petro avanzan como trapeador en pasillo de mitos. Lo que llamaron “revolución improvisada” terminó despejando telarañas fiscales y entregando resultados que avergüenzan a más de un economista acartonado. Y sí, entre esos, el exministro José Manuel Restrepo, que hoy parece dedicarse más a la predicción apocalíptica que a la interpretación técnica.

Menos inflación, más inversión, y una deuda pública bajo control.

Las cifras del DANE y del Banco de la República no son poemas del Pacto Histórico: son datos duros que desmienten los editoriales angustiosos y las gráficas forzadas de la oposición. El país, lejos de colapsar, estabilizó precios, atrajo inversión extranjera en sectores clave, y mostró reducción en la pobreza multidimensional.

 

Otro círculo vicioso, otro conejo a la justicia: 1. Los magistrados de la Corte Suprema de Justicia son electos por ellos mismos, se escogen de las listas enviadas por los magistrados del Consejo Superior de la Judicatura 2. Los Magistrados del Consejo Superior de la Judicatura, son elegidos por la Corte Suprema de Justicia 3. Los Magistrados de la Corte Constitucional, son elegidos por ternas hechas por la Corte Suprema de Justicia 4. La Corte Suprema de Justicia, nombra a los Magistrados de la CSJ y Magistrados de los Tribunales Superiores en provisionalidad

Un embajador, un canciller y un cónsul son representantes diplomáticos de un país que desempeñan funciones específicas en el ámbito internacional. A continuación, te presento las diferencias clave entre sus funciones:

Embajador

- Es el representante diplomático de mayor rango de un país en el extranjero.

- Se encarga de mantener y fortalecer las relaciones diplomáticas entre su país y el país anfitrión.

- Promueve los intereses políticos, económicos y culturales de su país.

- Puede negociar tratados y acuerdos internacionales en nombre de su gobierno.

- Coordina la labor de otros funcionarios diplomáticos y representa a su país en eventos y ceremonias oficiales.

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