Este relato, aparentemente sencillo, encierra una enseñanza profunda que nos puede guiar en nuestra vida diaria, ayudándonos a enfrentar desafíos, crecer como personas y avanzar con mayor claridad.

“El cruce del río” nos narra la historia de un viajero que se encuentra frente a un río caudaloso que bloquea su camino. Sin un puente para cruzarlo, la situación parece insuperable. Sin embargo, el viajero encuentra un tronco y, con esfuerzo y creatividad, construye una balsa que le permite llegar al otro lado. Una vez allí, surge un dilema:
¿debe cargar con la balsa por si la necesita más adelante o dejarla atrás?
Tras reflexionar, el viajero comprende que la balsa fue una herramienta invaluable para superar el río, pero que ahora se ha convertido en un peso innecesario. Decide, entonces, agradecerle su utilidad y continuar su camino sin ella.

Ser hombre no es solo una condición biológica, sino una elección diaria de carácter. Es ser un guerrero de la vida que enfrenta desafíos con valentía, pero también con sabiduría para pedir ayuda cuando se necesita. Es liderar con humildad, proteger sin dominar, y construir puentes donde otros ven barreras. Es ser fuerte en la acción y sensible en el corazón, reconociendo que la verdadera fuerza está en la capacidad de amar, escuchar y crecer junto a los demás.

Por el Escritor Iván Olano Duque @IvanOlanoDuque

Se confirma lo que todos sabíamos: las gestoras farmacéuticas están acaparando medicamentos para presionar al gobierno Petro. Lo mismo hicieron con Allende. Es violencia política contra las mayorías sociales. Es sevicia de las élites. Es terrorismo mediático. Un hilo con rabia.

¿Por qué es violencia política? Porque el propósito inmediato es obtener más dinero público, el de medio plazo es paralizar la reforma a la salud, y el último es destruir —al fin— el apoyo popular al gobierno Petro. Con fines políticos causarán sufrimiento y muerte a mucha gente. Lo hemos comentado: si alguien ha ejercido en Colombia todas las formas de lucha no es el pueblo, sino las élites. Es su vicio, el modo en el que construyeron su dominación: desatan todas las violencias, sin escrúpulos, sin importarles el sufrimiento o las consecuencias humanas.

Ramiro Basili

Esta garantía se encuentra consagrada en el artículo 20, inciso 2, de la Carta Política, que testa: "Estos son libres y tienen responsabilidad social. Se garantiza el derecho a la rectificación en condiciones de equidad. No habrá censura."

Como se puede entender los medios de comunicación, son libres, pero están limitados por la responsabilidad social, significando que no se trata de una libertad absoluta, sino también controlada y que por lo tanto, serán responsables por los daños que generen sus acciones desmedidas. Descartandose así, la inmunidad que algunos medios y periodistas creen que tienen.

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