Reciba un saludo cordial y fraterno.
Como pintor, sé que todo gran cuadro comienza con un sueño, una visión y la valentía de poner el primer trazo sobre el lienzo. Hoy Tunja necesita precisamente eso: una mirada sensible, creativa y comprometida, capaz de imaginar una ciudad distinta y trabajar con disciplina para convertirla en una verdadera obra de arte.
Quiero animarlo en este camino a la Alcaldía. Su profesión de pintor no es una debilidad; es una gran fortaleza. El artista ve lo que otros no ven, encuentra belleza donde hay abandono y transforma los espacios con sensibilidad, color y propósito.
Que esta candidatura sea una pincelada de esperanza para Tunja, una oportunidad para demostrar que la cultura, el turismo, el arte y el amor por la ciudad también pueden gobernar con seriedad, eficiencia y corazón.
Adelante, maestro. Que no le falte ánimo, fuerza ni fe. Tunja merece soñar en grande.
Cordialmente,
Gerffo
