Dicen que el capibara no le tiene miedo a nada… pero no porque sea un héroe.

Es porque no se mete con nadie.
No compite.
No discute.
No se acelera.

Camina como quien ya entendió que el mundo no se detiene… pero tampoco vale la pena correr.

Anda entre cocodrilos como quien saluda al vecindario.
Pasa junto a jaguares como si fueran compañeros del colegio.
Y nadie lo ataca.
Nadie lo ve como enemigo.
Nadie lo toca.

¿La razón?
No porque sea el más fuerte, sino porque no representa una amenaza.
Porque su energía no agrede, no alborota, no intimida.

¡La fauna silvestre pertenece a su hábitat! El Gobierno departamental fortalece la ruta de atención para combatir el tráfico ilegal de especies y hace un llamado a la ciudadanía para proteger la biodiversidad.

 

Pasó un maestro construyendo fantasías,

llevando en sus deseos un manantial de ilusiones.

Paso el maestro desojando margaritas,

construyendo versos, atrapando estrellas

creando lunas y amasando amaneceres.

Paso el maestro con sus bolsillos de ilusiones,

dejando en cada paso, apenas una huella

que será borrada con la suave brisa

de los constantes olvidos.

 

Subcategorías

Noticia

Publicidad